viernes, 16 de julio de 2010

Cami´´on

Ayer me entró un virus. Bueno, no se si un virus o un troyano.
Acababa de encender el ordenador y lo noté un poco lento. Intentaba cargar una página de prueba de velocidad y no terminaba de cargar. Pasé a leer blogs y al ir a comentar alguno cuanto tenía que poner una tilde quedaba de la siguiente manera: ´´el se dirigi´´o al cami´´on.
Borraba todo y lo intentaba de nuevo, pero nada.
Cierro internet, abro un word, escribo lo mismo y el mismo problema.
Para solucionar el problema hay un método muy sencillo que es ir a herramientas del sistema y restaurar tu equipo a una fecha anterior a la que te diste cuenta del funcionamiento extraño del PC.
Después de hacer eso todo funcionó correctamente, pero como soy una persona que no se contenta con cualquier apaño puse en google "troyano dos acentos" y voilé había numerosos foros que trataban el tema. También es curioso que casi todo el mundo que hacía la prueba para ver lo de las tildes utilizaba la misma palabra (cami´´on). Eso sí, en los foros te decían que si instalabas unos programas u otros te ayudaban a limpiar ese malware.

Lo dicho, cuando notéis algo raro en el ordenador restauráis al día anterior y solucionado. Cualquier archivo ejecutable desaparecerá inmediatamente sin perder otros tipos de archivos que hayáis guardado.

domingo, 11 de julio de 2010

WC Men

Leyendo el blog de Crouchomaniaco me ha venido a la mente una cosa que siempre he querido escribir y he ido dejando pasar. Groucho dice que en Barcelona ha encontrado un baño de hombres impecable, casi para comer sopas en el suelo. Yo que soy más neurótico e hipocondriaco que Monk y Woody Allen juntos me viene a la cabeza una realidad que las mujeres intuyen pero no saben a ciencia cierta. Los hombres después de meneársela en los baños no se lavan las manos. El porcentaje podría ser perfectamente del 70% que no lo hace y un 30% que si. El caso es que si luego te saluda un hombre dándote la mano, se supone que hay una transferencia de células de sus penes a tus manos, por no decir más residuos.
Hace unos días al ir a saludar a una chica en el trabajo (tratamiento profesional) ella amigablemente dijo que mejor un par de besos, de esa manera pudo evitar que otro hombre le diese la mano. Ahora que estoy escribiendo esto y como soy un mal pensado entiendo el porqué.


martes, 6 de julio de 2010

FeS2

Este fin de semana estuve visitando la mina de piritas de Navajún (La Rioja). Las piritas aparte de servir para enseñarlas en las colecciones de mineralogía del cole tienen otros usos, por ejemplo en joyería y balística. En los proyectiles es la materia prima con la que se hace el pistón, el percutor lo golpea para hacer saltar la chispa y deflagra la pólvora que propulsa la bala propiamente dicha. En joyería se hacen incrustaciones en plata vieja llamada marquesita (joyas isabelinas) y es con lo que se hacen los cristales de swarovski.
Más allá de estos usos, actualmente, hay un importante mercado de coleccionismo que hace que estos cubos perfectos o maclas tengan gran aceptación en el mercado.
La formación cúbica e isolada de estas piritas hacen que este yacimiento sea único en el mundo.
Para más información sobre esta mina


Por cierto, en el Museo de Historia Natural de Londres el origen de la pirita está equivocado y se niegan a cambiarlo, el caso es ir al revés del mundo.

jueves, 24 de junio de 2010

Tapenade de tomate.


Esta es una receta para un pincho que hace quedar bien al más inútil de los cocinillas. El coste es mínimo, tanto de tiempo como de dinero.

Todo se puede comprar en Mercadona que es de donde lo saco yo.


Ingredientes:


Barra de pan cortada en rodajas

Tomates pera

Olivada (tapenade en francés)

Aceite de oliva

Vinagre de Módena

Albahaca en polvo


Elaboración:


Se tuesta el pan. Se corta en daditos el tomate pelado y se adereza con aceite, vinagre y generosamente con albahaca. Se extiende la olivada en las tostadas y sobre ella se echa el tomate.


Aproximadamente con unos 4€ hay para diez pinchos.

Cuando lo hagáis lo mejor es darle el nombre francés para sorprender a los invitados, porque lo de olivada no vende tanto.

jueves, 3 de junio de 2010

"Perdidos" perdidísimos.


Ya he terminado la serie "Lost". Excepto la temporada segunda el resto de temporadas fueron perfectas.
No he querido leer nada ni en blogs ni en prensa sobre el prometido apoteósico final de la serie. Tampoco antes de poner mi opinión.
No voy a engañar a nadie, no me ha gustado nada el final. Es ñoño a más no poder. Ya en le primera parte del final con el beso de Kate a Jack preludió un resultado poco acertado y muy poco currado.
Contratando a un par de becarios salidos de filología la trama hubiese tenido un desenlace, si no impactante, acorde a lo anterior.

En los talleres de escritura creativa una de las cosas en las que se hace hincapié es en no utilizar sueños y muerte como fácil recurso de resolución de nudos argumentales.

Los guionistas de Lost seguro que no cursaron ningún cursillo de este tipo.

A esto hay que añadir la ñoñería tipo "Ghost" de la luz que indica el camino hacia la eternidad. ¿Porqué coño una serie que se basa en la ciencia acaba aceptando a pies juntillas concepciones religiosas de vida posterior a la muerte?

Resumiendo, una serie que podría haber sido una serie de culto ha dejado de serlo con este final.

Mis series siguen siendo "Twin Peaks", "A dos metros bajo tierra" y "Los Soprano".

domingo, 23 de mayo de 2010

Spot Voll Damm

Llevo unos cuantos días comentando y discutiendo con hombres y mujeres este anuncio y he llegado a la conclusión de que para las mujeres el protagonista es atrayente pero alguien a quien no presentarían a sus familias. Todas dicen que está bien pero para cambiarlo, para moldearlo a su antojo y que esa vida que lleva sea pasado inmediato. Para los hombres se trata de un sujeto a imitar y por el que muchos serían capaces de abandonar a sus parejas con tal de disfrutar sólo parte de lo que disfruta el de la VollDamm.

viernes, 14 de mayo de 2010

"Me duele España", Miguel de Unamuno

domingo, 9 de mayo de 2010

Desconfiando de los supermercados de confianza

¿Habéis probado alguna vez a lavar la ropa con pastillas de 25 gramos en vez de pastillas de 30 gramos?
Pues, aunque no lo creáis, se puede hacer.
Todo empezó allá por el año 2007. En Estados Unidos de América estalló la burbuja inmobiliaria de las hipotecas subprime que un año más tarde llevaría a la quiebra al holding financiero Lehman Brothers.
Y yo, ¿qué estaba haciendo en ese momento tan trascendental del panorama económico mundial?.
Os lo diré.
Estaba jurando en hebreo porque al ir a hacer unas patatas con chorizo tuve que quitar una gran capa de tierra de los tubérculos que yo creí haber comprado limpios.
Diré que por aquel entonces mi supermercado de confianza era Mercadona. Los ejecutivos de estas tiendas habían decidido que para no subir el precio al cliente lo mejor era decirle al proveedor que no lave las patatas que, total, el cliente las iba a comprar igual. Dicho y hecho, a partir de entonces si querías patatas limpias tenías que gastar agua para lavarlas.
Después llegó el tema de las marcas. Si retiramos marcas más caras, que tienen menos rotación (se venden menos), ocupan espacio y no nos dejan margen... mataremos dos pájaros de un tiro: dejaremos hueco libre para palets y haremos que la gente compre nuestros productos (de los que ganamos más).
Así es como dejé de tomar zumo de pomelo rosa durante una temporada.
Hará cerca de dos años hicieron una cosa muy loable para el medioambiente, dejaron de vender la fruta y verdura envasada. El motivo era beneficiar al cliente porque ahora ya no tenía que repercutir esos envases en el precio final. Además ahora ya no hacía falta comprar un paquete del que sólo se consumiría la mitad. Yo, que soy un obseso de los precios, me empecé a fijar y no bajaron en absoluto. Seguramente es un tema de pérdida de margen por el desperdicio de la fruta pasada que, aunque la tienen expuesta, no se vende.
Para rematar el post, el porqué de la pregunta del principio.
Voy a comprar las pastillas del lavado de ropa y, han cambiado el formato. Ahora, según la caja han inventado una nueva formula que sustituye los 30 gramos de detergente que echabas al bombo por 25 gramos que le dan a tu colada la misma limpieza.
Meto la caja en la cesta y pienso en si alguien se molestaría alguna vez en analizar la composición de esas dos pastillas. Absorto en mis pensamientos tropiezo con una señora que está protestando a un repositor de lácteos por tener que comprar seis yogures cuando antes el paquete era de cuatro.







Llego a casa. Meto los productos frescos en el frigorífico. Guardo los botes en los cajones. Me pongo un café. Enciendo el internet para leer las noticias y leo una en la que dice que Juan Roig y su esposa han pasado a ser la segunda fortuna de España tras el Sr. Ortega.

¡Mierda!
He olvidado que tengo que ir al otro super a comprar zumo Granini, patatas lavadas, alubia verde (no manoseada), agua mineral sin sabor metálico, cerveza Franciskaner, y algún pescado sin moratones.

viernes, 30 de abril de 2010

Invisible, Paul Auster

El último libro de Auster más que una historia es un ejercicio lingüístico donde maneja tiempos verbales y personas narrativas a su antojo para formar un relato carente de chicha. Él aparece como personaje resolutivo que trata de redondear una trama que no es tan trama.

Al igual que en “El libro de las ilusiones” crea un personaje fantasma (Born) que es un misterio y que al final es un fraude para el lector. Otro aspecto que integra en casi todos sus trabajos es el anhelo por personas desaparecidas que imprimen en los protagonistas un carácter melancólico e intimista.

Avanzas en la lectura buscando un desenlace para el protagonista y te encuentras con que el final hace referencia al personaje secundario.

Sin desvelar nada de la trama y por si alguien lo ha leído ya, me gustaría saber porque el personaje de Adam acaba teniendo una hijastra afroamericana apellidada Williams.

Hay un párrafo en la página 239 que es muy bueno”…París sí es parís, sólo parís es real.”

Este libro no es recomendable para los que no hayan leído nada de Auster. Hay otros menos liosos y más amenos.