
Apestoso es el término más apropiado para este galardón que dedico esta semana al señor José Manuel Lara y a su cadena de televisión Antena 3.

El motivo es el siguiente:
El quinto capítulo de la serie "Downton Abbey" se hizo esperar. Estando programado para las 22.00 acabó empezando a las 22.30. A esto hay que añadir que estuvo plagado de publicidad de esas de "volvemos en cinco minutos"... a poner más anuncios.
Como me temía ya no fueron dos capítulos.
Después de sufrir esta mierda de televisión me dije _ La próxima la veo por internet.
De momento puedo hacerlo. Pero la propuesta del dueño de Antena 3 y el grupo Planeta es que se criminalice a todos los que no quieren ver las propagandas que le hacen ganar dinero.
Y es que este tío se cree que todos somos gilipollas y unos borrregos que veremos lo que diga él o nada.
Pues que sepa que de momento no es así.
Y que sepa que eso de que sus presentadores de noticias salgan paseando por el plató es ridículo.
