sábado 7 de noviembre de 2009

Tokio blues Norwegian Wood, Haruki Murakami

Después del comentario de “Chuikov” y viendo el lugar destacado que dedica “Música” a este libro he decidido leerlo y lo he disfrutado.
Es una novela costumbrista juvenil que gusta mucho a las mujeres por su carácter romántico en el sentido literario de la palabra. Romanticismo del siglo XXI con todos sus elementos (amor, odio, celos, sexo, suicidio, etc)
Es un relato de iniciación. El protagonista se hace adulto por los acontecimientos. Empieza recordando sus días de universidad y sus primeros trabajos remunerados.
El autor refleja una cultura nipona muy parecida a la europea. Se bebe en la calle, se fuma en los locales de copas (aquí le queda un telediario), se vive el sexo con naturalidad y sin injerencias religiosas...
Hay un toque biográfico que me gusta en especial, la descripción de la tienda donde trabaja.
He visto unos cuantos guiños al séptimo arte incluyendo alguna frase que creo haber oído en alguna película.
Su afición por la música queda patente en la elección del título.

Recomendable

lunes 19 de octubre de 2009

Bacalao al Club Ranero

“Plato histórico creado por el ilustre chef francés Alejandro Caveriviere, de la no menos ilustre Sociedad Bilbaína. La tradición dice que lo creó probablemente a finales de la década del 30, para un grupo de amigos que se reunían en el txoko de Tablas de Abando a jugar a la rana. Allí tenía su sede el Club Ranero cuyos miembros pertenecían a las grandes familias bilbaínas de la época. En una oportunidad se reunieron más amigos que los esperados y Caveriviere añadió una chanfaina para estirar el bacalao al pil pil que había preparado. Jamás imaginó que su improvisación se convertiría en el referente más importante de la cocina vizcaína. Este plato aparece reseñado en 1933 por la Marquesa de Perabere en su libro La Cocina Completa”.
Esta es la historia que aparece en todos los medios sobre el origen de este plato. El juego de marras no es otro que una mesa agujereada sobre la que hay unos obstáculos (rana, molinillo, puentes) en los que hay que introducir unas chapas para puntuar.
Hasta ahora hemos estado utilizando bacalao congelado del Mercadona, pero con la mala política de empresa que está siguiendo este supermercado (esto da para un artículo) el pescado lo tenemos que coger en una abacería que no te venda espinas por lomo.
La receta es para dos personas. Para acompañar un Blanc Pescador o un blanco de maceración carbónica.

Ingredientes:
-2 piezas de bacalao desalado
-300 ml. aceite de oliva virgen extra
-2 pimientos verdes
-1 pimiento rojo
-1 cebolla
-50 gr. tomate frito
-2 dientes de ajo
-sal

Elaboración:
En una sartén se pone a calentar el aceite con los dientes de ajo machacados. Mientras en otra sartén se hace un pisto con los pimientos y la cebolla, se le añade el tomate frito y una pizca de sal. Una vez hecho el pisto se confita el bacalao en el aceite aromatizado a baja temperatura. Conseguido el punto de bacalao (se deshace en gajos) se sacan las piezas y se hace el pil-pil (removiendo el aceite con un pequeño colador). Cuando ha cuajado el aceite mezclamos el pisto con cuidado y procedemos a emplatar.

jueves 15 de octubre de 2009

Avatar

A petición del Zorrocloco y Cía., y después de haber perdido unas cuantas horas, he conseguido mi avatar versión South Park.

sábado 10 de octubre de 2009

www.picnik.com

Cuando se ideó el concepto de netbook, derivado del proyecto Origami, se pensaba en equipos completamente limpios de programas. Cuando utilizas un ordenador, aunque sean pocos, siempre tienes que tener instalado algún programa ya sea un procesador de textos, una hoja de cálculo, un visor de imágenes, etc.
Con los nuevos equipos se elimina toda esa necesidad de aplicaciones buscándola en la red.
Las grandes empresas han creado suites para ser usadas on line.
Usando esos programas y almacenando en discos duros virtuales lo único que se necesita es estar conectado.
Debido a eso los fabricantes se centran más en las comunicaciones del equipo que en la capacidad.
Y todo este rollo es una introducción para dar a conocer una página web llamada picnic que sirve para la edición de fotos on line.
Con este programa podéis retocar vuestras fotos estéis donde estéis. Interactúa con Flickr, Picasa, etc. Yo he hecho unas pequeñas pruebas y, sin ser nada del otro mundo, te ofrece mucha variedad de retoques. Hay otros que están bloqueados por ser de la versión premium que hay que pagar.

martes 29 de septiembre de 2009

The end.

Nuestro último día en la City empieza con un buen desayuno en la pastelería Ferrara en Little Italy. Es el único café bueno de todos los que hemos tomado en New York. En la foto se ve claramente como se prepara un buen capuccino. Con el buen sabor en la boca cogemos el metro con dirección a Harlem porque es domingo y se estila eso de ir a ver una misa Gospel. Me habían dado la dirección de una iglesia baptista en la 125th St. Está jarreando y no sabemos exáctamente en qué número de la 125 está esa iglesia. Le preguntamos a una lugareña que arrastra un carrito y nos dice que es donde va ella, que la sigamos. Nos extraña que cambiemos de calle, pero bueno, le seguimos. Llegamos a un pequeño local en una zona mala y nos dice que pasemos, que es aquí. Nos asomamos y vemos que hay un cura negro y dos feligresas y ni asomo de algo parecido al gospel. Le decimos que ésta no es la baptista de Antioquía y la señora contesta que no, que esa está en la 124th St.
Vamos que nos secuestran para una secta y no nos encuentra ni Dios.
Al final conseguimos entrar en una que se llama “The united house of prayers for all the people”.
Al principio una sensación extraña porque solo hay dos negros que cantan (El reberendo y su ayudante), el resto somos turistas en busca de gospel. Según va pasando el rato entra algún que otro feligrés, uno que toca el trombón, otro los platillos, alguno la tuba, etc, al final llega el pastor cool cuando ya llevamos 40 minutos esperando. El hombre se mete en el papel y hace disfrutar a la gente que lo agradece con los donativos.
Salimos antes de que acabe (una hora y media de religión en Domingo es más que suficiente).
Nos cambiamos de ropa en el hotel y nos vamos a comer a una zona de pubs detrás del edificio de la bolsa. Mientras callejeamos en busca del toro de Wall Street nos metemos en medio del rodaje de una peli en la que aparecen muchos polis y un coche totálmente acribillado, en las sillas de los actores pone “The other guys” o algo parecido.
Haciendo las compras de última hora pasamos junto a la secta de Tom Cruise muy acorde en ubicación, la zona de los teatros.
Cuando hago la salida del hotel la recepcionista nos dice que el taxi al aeropuerto solo cuesta 45$ pero cuando llegamos el chino, que apenas sabe inglés, nos dice que no que son 52$, total que le pagamos pero nos sentimos timados.
Coincidimos con otros españoles en la terminal y nos dicen que eso no es nada, que a ellos al ir les cobraron 100$ y también se sintieron timados.

Fin

domingo 27 de septiembre de 2009

City pass

Estos tres últimos días hemos estado viendo el resto de atracciones turísticas que coges al adquirir el “City pass”. Mejor dicho los dos últimos porque el primero metí la pata por no leer. Fuimos a coger el barco que da la vuelta a Manhattan en el muelle del ferry de Staten Island y se cogía en Midtown (unas 70 calles más arriba). Decidimos pasar el día por un antiguo muelle de carga ahora convertido en una zona turística donde hay viejos galeones, el museo del mar, y gracias a una importante familia irlandesa tabernas donde degustar gran cantidad de cervezas.
Volvimos a pasar por la “Zona Cero” y entramos en una capilla donde se rinde tributo a los fallecidos el 11 de Septiembre. Esta capilla está rodeada por un antiguo cementerio con lápidas completamente ilegibles en las que aun se coloca alguna bandera y alguna flor. Por la tarde dimos una vuelta por ChinaTown (comunidad endogámica donde las haya). Ahora bastante más extendido de lo que pone el los mapas. Ayer decidimos hacer lo que hacen todos los turistas que vienen a Nueva York por unos pocos días, por la mañana cogimos el “Circle Line 42” y por la tarde subimos al “Empire State”. En el muelle hacía mucho frío y no nos pudimos calentar con el café porque era infumable. En Nueva York ante la duda del café es mejor pedir un té. Estuvimos esperando media hora haciendo cola para subir al barco. Lo que pensaba, parada frente a la Estatua de la Libertad y frente al edificio de la ONU. Tiempo invertido sin espera, dos horas. Por la tarde fuimos al hotel para abrigarnos y comimos en Tribeca en un restaurante con pinta de francés pero donde comimos hamburguesa.
Metro de nuevo y al centro al “Empire State”. El hall es impresionante, vivo ejemplo de Art Decó. Cuando subes a la primera planta para coger ticket tienes que esperar una larga fila que, viendo el balizaje de cordones para alargar la cola, no era tanto.
Tanto aquí como en el barco de la mañana te hacen una foto que luego te quieren vender al acabar la visita. Yo creo que tiene que ver también con la seguridad.
Una vez que tienes los tickes tienes que esperar para el ascensor, y no porque vaya lento (subes al piso 80 en segundos). En el piso 80 esperar de nuevo para subir al 86 que es donde está el mirador. Sales, haces unas fotos a través de una verja y vuelves a hacer cola para bajar. Total tiempo invertido para la visita dos horas para ver la ciudad desde lo alto durante 10 minutos.
Hoy nos ha tocado el Metropolitano. Es un museo grandísimo y un poco mal ordenado pero tiene grandes piezas que no se pueden disfrutar en un solo día. Muy buena la colección de Egipto y tremenda la de armaduras, espadas, y demás objetos de guerra.
La segunda planta la posponemos para una próxima vez.
En todos los viajes hay que dejar algo para la vuelta.

Continuará

viernes 25 de septiembre de 2009

Turismo concertado.

Cuando te venden los paquetes turísticos de Nueva York te aconsejan que compres el City Pass que hace que disfrutes de seis atracciones de la ciudad a mitad de precio que si pagases cada entrada por separado. De momento hemos visto tres de ellas (MuseoHistoriaNatural, Gugenheim y el MOMA). Me hubiese ahorrado las dos primeras. El de Historia Natural no tiene comparación con el de Londres. El Gugenheim es monotemático (Kandinsky) y es peor que el de Bilbao.
Del MOMA se puede hablar largo y tendido. Todos los visitantes disfrutan tanto de las colecciones temporales como de las permanentes. Están todas las obras más importantes de la pintura del siglo XX.
Vistas dos plantas hemos decidido comer. Dos platos, una ensalada caprese (tomate, mozzarella y rúcula) y pasta (penne, pollo, champiñones, apio, especias y algo más). La ensalada es lo que prometía pero la pasta no es tal aunque estuviese en el epígrafe de pastas. Empiezo a revolver el plato para entender lo que he pedido. Es una especie de sopa con trocitos de pollo, champiñones, apio, alubias, rúcula y algún que otro macarrón. ¿Por qué narices han tenido que poner ese comistrajo en la lista de pasta?
Lo bueno del asunto es que tres mujeres españolas que están junto a nosotros me miran como diciendo “vaya mierda que se ha pedido este” hasta que su cara cambia al descubrir que el camarero les trae dos raciones de lo mismo.
O sea que si vais al MOMA a comer, no se os ocurra pedir los Capetelli.
El museo Metropolitano está blindado por las fuerzas del orden para la visita de los altos mandatarios del mundo.
Como no podemos entrar nos vamos de tiendas para comprar Nikes y Converses tiradas de precio. Hacemos una parada en Magnolia Bakery (cup cakes muffins).
Acabamos el día en un mexicano comiendo burritos y trasegando dos litros de magaritas. Eso sí, salimos por la puerta dignamente.

Continuará.