lunes, 8 de octubre de 2012

"Queen of tarts", Free tour y el timo de Guinness.






El día ha amanecido soleado. Es Sábado y hay que ir de mercadillos. Hemos buscado en la Lonely Planet y no hace referencia a ninguno. Mirando internet sólo encontramos uno cerca de la zona de Temple Bar. Los escasos tenderetes están a medio montar y no se ven muy interesantes. Por suerte en esa misma calle hay un buen sitio para desayunar llamado "Queen of tarts" (¿alguien se atreve a traducir?). Tengo una amiga a la que una camarera le miró con mala cara cuando le dijo " piece of tart" (pedazo de puta). En este caso es lo que se piensa la gente y hay a la venta unas tartas increibles. Eso sí, se sigue pidiendo "a piece of cake". Hemos probado la de chocolate, la de zanahoria y una llamada old victorian sponge. Todas muy buenas. En vista de que el mercadillo era una ful hemos empezado a caminar para ver cosas. En el camino, debajo del antiguo ayuntamiento nos hemos topado con una concentración de gente alrededor de un cartel que rezaba "Free tour". Muchos españoles como nosotros nos hemos puesto a la cola. Unas chicas de Murcia que tenemos delante nos explican como va el tema porque ya han hecho un par de ellos. Sigues a los guías durante unas tres horas oyendo sus explicaciones en tu idioma y divirtiendote con las anécdotas que cuentan. Después pagas la voluntad por el tour. Nadie te obliga a pagar esto o aquello. Lo que puedas o quieras.

Se ha juntado un grupo grande pero Juan (nuestro guía) ha podido con todos. Sentados dentro del ayuntamiento viendo la preciosa cúpula del mismo nos ha impartido una breve y precisa clase de historia irlandesa para entrar en situación e ir más tarde al castillo, iglesia vikinga, Temple Bar, O'Connell Bridge, Trinity College, Museos y Stephen's Green Park. Salimos contentísimos del tour y de su descubrimiento. El chico nos dijo trucos y cosas que merecen y no la pena pagar. Hizo propaganda de otro interesantísimo tour para fiesteros que por 11€ te llevan de bares y tienes pintas y chupitos gratis además de entrada a discoteca VIP. Ya advierte que si solo tomas una pinta no sale a cuento. Para información de estos tours mirad la foto de los tickets.
Después hemos comido algo ligero en un restaurante de un centro comercial ubicado dentro de una casa georgiana. Allí me he chocado nada más y nada menos que con Colm Meaney (The van, Café irlandés, y toda peli que se precie en tener un irlandés tipo). Son las cinco y para hacer tiempo para las pintas damos un garbeo por los alrededores de la antigua destilería Jameson, una zona donde contrastan casas y pisos muy humildes con nuevos edificios a la venta fruto de crack del 2007. El guía del free tour nos ha recomendado un pub llamado Porterhouse donde tienen sus propias cervezas. Han caído tres pintas: una red ale, una brainblastic de 11° y una plain Porter. Contentos para el hotel.
La mañana del Domingo es más tranquila. Levantarnos a las nueve y media, un brunch irlandés con huevos, bacon, salchichas, triángulos de patata, tomate y champiñones. Un paseo por el parque urbano más grande de Europa persiguiendo ciervos y cafecito con muffin en una casita de té junto al zoo. De camino para la ciudad de la Guinness nos desviamos para ver el Museo de arte moderno y está todo desmantelado. Un trabajador dice que es por cambio de exposiciones pero yo veo recortes de un museo público. Por lo menos tiene un bonito parque que sí está cuidado.
La Guinness. ¿Qué decir de la Guinness?. Es el motor de Irlanda. Si hubiese un partido político de esta cerveza... gobernaría el país con más del 70% de los votos. El emblema del gobierno de Irlanda de hecho es el mismo arpa de Guinness girada al lado opuesto. El registro por parte de la cervecera del arpa de un heroe nacional impidió al gobierno usarla en la misma posición. La fábrica está dentro de Dublín y el contrato de arrendamiento del terreno duraba 9000 años por una pocas libras. Vamos pelotazo que dió el Arthur Guinness para generaciones. Ahora pertenece a un holding alcohólico donde están J&B, Bailey's, Smirnoff y alguna más. Han montado junto a la fábrica la gran atracción turística de Irlanda que en realidad es un timo. Se paga 16'5€ por leer cuatro carteles y tomar una pinta en el mirador que tiene sobre la quinta planta. La tercera y cuarta planta son para convenciones y charlas de empresa. Hay una pared de la fama que tiene cuatro personajes. Fijaos sin son cutres que tienen al Villareal C.F. ( es cutre que sea el único equipo entre las veinte fotos). Patético. El mirador (gravity bar) donde tomas la pinta te permite hacer unas buenas fotos panorámicas.

Nada más que destacar del día.

6 comentarios:

maria de la o dijo...

Manda fotos de jigon

maria de la o dijo...

Gijon.es muy bonito manda fotos.soy maria de la o...no mandes dejigon que es muy feo es caserio y no se si pasareis.yo las quiero de gijon'

Loco dijo...

No, si mal no vive usted.

Pecosa dijo...

Pues secundo lo que dice Loco, haces bastante buena cara en las fotos, será la Guiness. Por cierto, qué bien te sientan las gafas! (Las de ver, no las de sol. Que las de sol también, no digo que no, pero yo me refería a las de ver)

Lakacerola dijo...

¡Qué sitios más bonitos! Vaya viaje!!!

Tawaki dijo...

A Portehouse fui varias veces, porque la lista que tienen de cervezas propias era bastante larga.

En cuanto a la Guinness, no sé cómo estará ahora, cuando fui yo en el 2004 sí me pareció que mreceía la pena, aunque no era barato.

Me apunto el sitio de las "tarts"