
Vamos, según la wikipedia, aquel individuo que busca su
hegemonía a toda costa. Tony Soprano es fiel reflejo de este tipo de macho.
También Tony Montana hundiendo su cara en el escritorio de cocaína. Por lo
general hombres, más bien brutos, que utilizan su fuerza y su maldad para
conseguir lo que quieren.
Y aquí estamos hablando de un espécimen de macho Alfa
diferente a estos, un enclenque profesor de química ahogado por las
circunstancias capaz de conseguir sus objetivos caiga quien caiga. A esto si le
unimos la erótica del poder tenemos el cóctel perfecto para crear un monstruo.
En esta serie queda patente que, como decía Rousseau “el
hombre es un lobo para el hombre”. Hay personajes de lo más variopinto, unos
buenos otros malos, unos legales otros corruptos, unos egoístas otros
altruistas...Cada elemento mira por si mismo, pero, unos respetan ciertos
códigos de conductas y otros se lo saltan todo a la torera. Por encima de todos
ellos está Walter White y su alterego Heisenberg.
Se han escrito muchas alabanzas y se les han concedido
muchos premios pero para mi gusto no es la serie perfecta. Lo que sí alabo es
su finitud. Las cadenas de televisión y las productoras para hacer caja dejan hilos
sueltos sin sentido para poder retomar el nombre de algo que les ha generado dinero. En este caso, no.
Son las temporadas que son y punto. En
algún sitio he llegado a leer que están muy bien dibujados los personajes, de
lo cual discrepo. Ni siquiera el protagonista es un subtipo definido, eso si,
es más malo cada capítulo que pasa.
De todos ellos el personaje que más me ha gustado es el abogado Saul
Goodman. Desde sus vallas publicitarias hasta ese pelucón de telenovela. Si
fuese real y estuviese en España, muchos personajes públicos pasarían
fugazmente por las salas de los tribunales y se irían de rositas aun siendo
unos corruptos. El personaje más inútil; el lelo del hijo que no se entera de
la misa la media en toda la serie, vamos que ponen un hijo en coma y hubiese
sido lo mismo para el argumento.

La serie se excede con escenas de flashback antes de la
cabecera que al telespectador le cuesta ubicar en el tiempo. Utiliza muchos
planos bajos en angular con exceso de polarizador. En el caso de escenas en el
país mexicano utiliza un filtro
amarillo para distinguirlo de EEUU, como si no hiciese el mismo sol en México
que en Nuevo México.
Al igual que los políticos, Walter White, inteligente y
taimadamente se va abriendo hueco en un mercado para él desconocido que es la
producción y venta de drogas sintéticas. Con el paso del tiempo la bola de
nieve se hace un alud y se le va de las manos, pero como bien dice, esa
sensación de poder le hace sentir vivo. Lo demás no importa.
Para mí no es la serie perfecta como andan diciendo por ahí.
Ha tenido suerte en la parrilla y punto. Otras se quedan por el camino debido a
cosas ajenas al producto y le daban veinte vueltas.