

He pasado mi primer día de vacaciones en Grecia. Nada más llegar a la una de la mañana había mucho jaleo porque siguen en la Eurocopa.
El fútbol es el opio del pueblo. Hace olvidar la crisis y la recesión.


Alguno habrá votado con resaca por la fiesta de celebración. Esta mañana se veía hacer cola en los colegios electorales y el ambiente tranquilo. Por la tarde los nativos estaban pendientes de los resultados. Los turistas preguntaban a los camareros por la situación y ellos les contestaban que se le da más importancia en el extranjero que aquí. Uno de ellos al ser preguntado por un americano le decía que no sólo los griegos y españoles
estaban en apuros, para él todos los países europeos están igual. En fin, es el tema del día.
¿En qué me han afectado a mí las elecciones?
Hoy tenía planificado subir a la Acrópolis (porque los domingos son gratis) y me he quedado con las ganas porque una vez arriba me ha dicho una chica que hoy estaba cerrada por la votación.

De todas formas el día ha ido muy bien. Hemos visto el cambio de guardia de los de los pompones del parlamento. Son muy graciosos y tienen que tener una paciencia que te cagas. Yo desde luego que no la tendría. Lo he tenido muy mal para hacer alguna foto por la cantidad de gente que había y por ello me he perdido que uno de ellos se ha caído en plena marcha. Increiblemente los otros no se han reído (yo creo que les entrenan para ello). Cada zapatito con pompón debe pesar cerca de los tres kilos y mantienen la pierna en ángulo recto unos segundos en cada
paso. Es una técnica para recuperar la circulación sanguínea por estar mucho tiempo inmóvil. La guardia consta de tres personas. Dos con faldas y uno con uniforme de camuflaje. Los de la falda y pompones hacen unos movimientos y se colocan junto a su garita. El de camuflaje se encara con ellos a menos de diez centímetros para ver si tienen la expresión correcta, les coloca los flecos del gorro y se agacha para hacerles los plisados de la faldita.
Vamos que a este soldado el día de su reclutamiento en la solicitud tuvo que marcar alguna casilla indicando sus conocimientos de moda. Después un ejército de japonesas se han tirado como locas a hacerse unas fotos con las estatuas
humanas. ¡Qué pobres!
Bajando una calle hemos llegado hasta Monisteraki donde había un mercadillo de antigüedades muy bueno pero con precios parecidos a los españoles. La zona turística se centra entre esta plaza y la zona de Plaka. Es donde más ambiente hay en Atenas.
He pasado mucho calor y he tenido que hidratar mis riñones con un litro y medio de cerveza, un litro y medio de agua, 250 ml. de té, medio litro de granizado de fresa y 33cl. de cocacola.
Nos hemos pegado un baño en el tejado del hotel y hemos hecho unos 15 kilómetros callejeando.

La gente que sabía que iba a venir aquí de vacaciones me decía que consiguiese información de cómo nos va a ir a los españoles dentro de poco. Fijaos en estas dos fotos.