domingo, 10 de noviembre de 2013

Malta




Al esperar en la fila para subir al avión ya te dabas cuenta qué es lo que ibas a encontrar allí al  llegar. Éramos los más viejos de la nave. la mayoría de los pasajeros eran adolescentes repletos de hormonas deseosos  de perder a sus padres de vista. La isla está plagada de empresas de enseñanza de idiomas tipo EF. Alojan a sus estudiantes en apartamentos compartidos multilingües e imparten unas horas  de clase al día. Cuando acaban esas horas de aprendizaje empieza lo bueno; playa, discotecas, excursiones, fiestas en pisos, bebida, juegos, tal vez sexo... Es como una Ibiza para menores de 20 años. Los padres, por supuesto, creen que los mandan a aprender inglés.
Para aquellos que piensen que es un buen destino para hablar inglés se equivocan. Allí sobre todo se habla maltés  que suena un poco como el árabe (debe tener alguna raíz de este idioma). Todos se esfuerzan por hablar inglés (incluso las personas mayores) pero entre ellos hablan su lengua materna. El resultado en muchos casos es la “alternancia de código” empiezan hablando inglés y acaban hablando maltés. A eso hay que añadir  sus antecedentes italianos por el que entienden a la perfección a los miles de  turistas sicilianos que llegan en ferri a Sliema.
Al ser un país-isla todos los organismos y ministerios deben servir para algo más que lo estrictamente oficial. Después de buscar durante mucho rato la oficina de turismo en La Valleta y extrañarnos de que las señales nos llevasen a un gran palacio entramos en él al ver una pequeña placa que ponía Ministerio de Turismo. Al preguntarle al hujier de la entrada nos dijo que era allí donde estaba la oficina de turismo pero que abría un poco más tarde. Cogimos un par de folletos y unos mapas y con ello fuimos tirando.
La historia de estas islas (Malta y Gozo) ha marcado a las personas y costumbres del lugar dejando, a mi entender, una crisis de identidad. Estando gobernada por los caballeros hospitalarios, y estos no poder levantar la espada sobre ningún reino cristiano, fueron claros favoritos a la conquista de todos ellos. Siempre han pertenecido a alguna metrópoli y han ido cogiendo cosas de unas y otras y no precisamente lo bueno. De los ingleses el conducir por la izquierda, de los italianos la religiosidad profunda, y de los españoles las ganas de fiesta. En gastronomía tratan de imitar la italiana pero no consiguen que se parezca. Carecen de artesanía típica. Arquitectónicamente es indispensable para aquellos que disfrutan de los fuertes militares y de las iglesias bizantinas. Físicamente es una isla completamente plana que no tiene muchas playas.  Además de la de Melhieja hay dos calas que no faltan en las guías de turismo que son Paradise Beach y Blue Lagoon. Sin embargo sus rocas adaptadas han conseguido las deseadas banderas azules que garantizan la tranquilidad de los bañistas.
Saint Juliani, es donde cogimos el hotel. Paceville, la zona en la que estuvimos, es todo lo contrario a lo que indica su nombre. Es como las zonas de marcha de Salou o Benidorm en pleno Agosto. En nuestro hotel, por suerte, pudimos descansar sin problemas. El fin de semana que estuvimos era la fiesta del lugar y sacaron sus santos a la calle para celebrarlo. Por la noche hubo orquesta, puestos de comida callejera y noche de puertas abiertas de su iglesia. Para terminar fuegos artificiales desde la bahía. Sliema, es el puerto donde paran casi todos los ferries de  la isla y donde están el campo de fútbol nacional y los centros comerciales que no merece la pena pisar. Alrededor del Shopping Mall Center se están construyendo unos grandes edificios residenciales que harán de la zona lo más In del lugar.
La Vallete es el centro institucional del país y está lleno de palacetes y edificios militares. Hay unas cuantas placitas en las que disfrutar de un  café en las terrazas de los bares. Tiene varios parques en los que disfrutar de las vistas al puerto. La estación central de autobuses ahora ya no es tan pintoresca como cuando tenían esos pequeños autobuses amarillos que hacían las delicias de los turistas. Junto a la fuente de la rotonda de los buses está la explanada donde se hicieron los conciertos de la MTV. Una importante partida de dinero europeo que recibe Malta va a parar a la reconstrucción de los fuertes militares que rodean La Vallete.
En Mellieha hay una gran playa arenosa con todos los servicios incluido un parque de toboganes para niños y mayores. Merece la pena ir a pasar un buen día de playa allí.
Cirkewwa es el puerto donde se cogen los ferris para Gozo y las lanchas para Comino y Blue Lagoon. La islita y su laguna azul por estas fechas no merecen la pena porque la masificación hace perder la belleza de su entorno. 
Hay dos Rabat en Malta, una que es la principal ciudad de Gozo y otra junto a Mdina, ambas formadas a los pies de estructuras fortificadas muy bien conservadas y dedicadas principalmente al turismo. En Mdina está el museo de los caballeros Hospitalarios, tan importantes en la historia del país.
Al igual que en otras islas pequeñas, lo ideal es alquilar vehículo para visitar todos los sitios pero lo malo es que se conduce por la izquierda. Una opción buena es, nada más bajar del avión, coger en la máquina expededora de tickets de bus un bono semanal que a nosotros nos salió por 12€. De esa forma te olvidas de andar pillando billetes en cada parada, que tienen un valor de 2,6€ el trayecto. Lo de ir sin  billete te sale por 10€ de multa y es casi seguro que la pagas. Los inspectores pasan muchísimo.
Para mí es un bonito destino siempre y cuando no vayas los meses de Julio y Agosto.

2 comentarios:

Juanjo dijo...

Gracias por la informacion pero no creo que vaya a ese destino de momento. Varias cosas me echan para atras
Un abrazo

ulises dijo...

Juanjo, nunca digas nunca jamás.