viernes, 19 de noviembre de 2010

Animals

El propósito del día es ir a “Isla Elefanta” a unas millas en barco de Bombay. Como ya me he envalentonado con la ciudad he decidido adentrarme por una avenida que no tarda en convertirse en un arrabal lleno de pobreza, mugre, ratas, y talleres donde arreglan calesas de turistas. Es un barrio musulmán con alguna lonja a modo de mezquita. Todos van con chilaba y casquete blanco. Se ven grupos comprando el almuerzo. Se ve como estrellan huevos sobre una bandeja, vuelta y vuelta, y lo comen con un pan ácimo que no se ve muy higiénico. Cuando la calle se hace más estrecha las aceras dejan de existir porque se usan como locales gratuitos para montar una barbería o negocios por el estilo. Los huecos que quedan son utilizados como vivienda. Se ve como hay en un hueco una familia entera, el niño durmiendo desnudo, la madre despiojando a la hija y el padre aspirando algún tipo de droga mientras quema papel de aluminio. Hemos llegado a un cruce y decidimos cambiar de dirección (bueno, lo decido yo) para llegar a un rascacielos que hay junto al paseo marítimo. La calle que cogemos sigue siendo igual de pobre pero ésta es hinduista, toda ella dedicada a talleres de tarjetas (bodas, felicitaciones, etc). Hay pequeños templos y alguna que otra vaca por la calle. Tener una vaca en Bombay es tener un medio de vida. Su dueño o dueña está junto a ella fabricando bolas de hierba que vende a la gente para dárselas y poder tocar un poco al animal. En el paseo cogemos un taxi hasta el embarcadero. Isla elefanta es una isla con un laberinto de cuevas construidas en la roca que forman un conjunto de templos del siglo 450-750 dC en el que hay un gigantesco relieve de Sadhashiva (un Siva de tres cabezas destructor, creador y conservador). La visita merece la pena pero, como pone en muchas guías, hay que llevar zapatillas de deporte. Si no lo haces, puedes coger un trenecito para que te acerque a las escalinatas y una vez allí subir en una silla tirada por dos indios. El lugar está plagado de monos y perros. Con los monos hay que tener cuidado porque roban a los turistas. Uno de ellos fue corriendo hasta un japonés y le quitó de la mano una botella de agua que hábilmente abrió y bebió. Aquí en India el concepto de mascota es muy distinto al occidental. Ves como el rol canino ha pasado a pertenecer a las cabras, las pasean, las dejan atadas a las farola mientras entran al bar y les susurran al oído. Los perros en cambio es la casta paria del reino animal. El pobre mamífero, completamente dependiente del ser humano, vive sin vivir, es un fantasma, cuando los ves parece que están muertos. Los monos de “Isla Elefanta” lucen mayor humanidad compartiendo chucherías con “el mejor amigo del hombre”.

9 comentarios:

IBE dijo...

Joder con la HUMANIDAD de los monos, ja,ja, si aprenden más la próxima vez roban al japonés en vez de botellas, la Nikon, se ponen a disparar y cobran las fotos, ja,ja

Lo de los perros, es comprensible, no les aportan nada, allí por compañía no será, je,je, las cabras, etc. te pueden mantener y las vacas tb por ser sagradas,aunque la de la foto está famélica perdida...

Lakacerola dijo...

No sé por qué pero a pesar de todo lo bonito y superfascinante que debe ser visitar Bombay o países periféricos, no me seduce. Supongo que ver tanta pobreza me deprimiría muchísimo. Buen viaje por lo que veo.
Un abrazo.

Mica dijo...

Creo que comparto la opinión de Lakacerola. De lo que has contado me quedo con la extrema pobreza y conociéndome, ésto me impediría disfrutar de mi viaje. Un besote.

Mica dijo...

Se me olvidó decirte que muy buena la cabecera. Totalmente integrada con el viaje ;)

ulises dijo...

IBE, menudos cabrones los monos.
Lakacerola, Mica, mucha de la pobreza que hay aquí es porque quieren. Los que me dan pena son las familias de castas inferiores que ni siquiera tienen opción a mendigar.
El de la cabecera es el rey Khan (como lo llaman aquí). Es el rey de Bollywood.

Música dijo...

que gracia eso q dices del concepto de mascota diferente, hace un rato leyendo "el gen egoísta" hablaba de "el replicador" una molécula q empezó a repetirse y cuando empezamos a copiar y dar nombre a las cosas no por ello tiene que ser cierto que son así, las palabras nos las inventamos en lo que vemos inmediato, como vemos en la india nada q ver y así en tantas cosas..., q interesante viaje, sigue disfrutando y curioseando, lo cuentas muy bien, yo sigo con mi dilema de contar mis viajes, q tonta, pero bueno, si sale de dentro para qué, ya llegará, el momento menos pensado...la única fiesta de guardar

ulises dijo...

Eso que dices es una teoría de wigenstein o algo por el estilo. ¿las cosas son como son o es que las hemos llamado así?
Me acuerdo de l capítulo de los Simpson donde Homer dice que a las malas hierbas les pierde su nombre.

Pecosa dijo...

¡Así que lo de los monos manguis es verdad! Vaya tela. ¿A ti intentó alguno sacarte algo?

Qué impacto pasearse por esas calles con tanta miseria, drogas... A mí creo que me dejarían tocada.

Genial la foto de las cabras atadas a la farola.

Juanjo dijo...

Me esta gustando tu viaje porque al ir a tu bola te puedes implicar mas y te alejas de circuitos turisticos que para mi poco tienen que ver con viajar
un abrazo